

El Tío Petros, Goldbach y El teorema de Margarita, película de Anna Novion.
»…ellos terminan acostumbrados y contentos de cambiar esperanza por iluminación; y, finalmente, con Petrarca, pueden decir que todo lo que les importa es aprender: ‘Altro diletto che’mparar, non provo’«… «En su búsqueda de oro, los alquimistas descubrieron otras cosas: la pólvora, la porcelana, los medicamentos, las leyes de la naturaleza. Hay un sentido en el que todos somos alquimistas.» (De «Works of Arthur Schopenhauer», por Schopenhauer)
Una conjetura es una afirmación que, si bien ha sido probada en todos los casos particulares en donde ha sido aplicada, sin embargo no ha obtenido la prueba de su validez universal (un buen ejemplo de una conjetura devenida teorema es la postulación que los números primos son infinitos a través del bello y simple — quizás bello por lo simple — «Reductio ad absurdum» de Euclides) y lo que asombra es su aparente trivialidad (tanto que el héroe del libro de Apostolos Dioxiadis «El tío Petros y la conjetura de Goldbach», toma el desafío en la suposición, desde su ignorancia de la magnitud del problema, como una tarea de un par de días), como por ejemplo «no existe un número n > 2 que no sea la suma de 2 números primos» — sí, estamos hablando de la conjetura de Goldbach, probada con modernas supercomputadoras hasta números de 10^{16} pero resistiéndose todavía a ser encapsulada en un teorema —, que sigue siendo la obsesión de los matemáticos que quizás se diferencien por haber encontrado aquello por lo que son compulsivamente llamados — y extendemos esta convocatoria a las más flagrantes nimiedades (¿no le dedica Schopenhauer más de 3 páginas al sonido del látigo en la calle que, producto probablemente de su cableado interno, le impide pensar, destilando belleza en cada oración?), como los golpecitos en el pecho de la pareja de Margarita, que los absorbe como invalidante para su pensamiento, y encontramos aquí la diferencia entre cierto edulcoramiento de la película, en la que Margarita es aplaudida y reconocida luego de sus frustraciones, y el destino del tío Petros, que a punto de encontrar el paso que lo llevará a la gloria eterna, muere en soledad, habiéndose privado de reconocer en el viaje hacia un destino imposible, su real heroísmo, que en cada tropiezo ha desenvuelto una pieza esencial del universo.