La maldición de lo útil

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La maldición de lo útil 

«De acuerdo a GPT (General Process Theory), el mundo es «el tejido continuo de lo que sucede», como Sellars lo dijo – o, de alguna manera más precisa, la interacción de más o menos interacción dinámica.”…»GPT es una ontología de proceso pero no una metafísica … simplemente aspira, como parte de una empresa de filosofía y explicación racional, a describir qué entidades podríamos considerar racionalmente que hacen verdaderas las oraciones aceptadas como verdaderas de un lenguaje natural o teoría científica.»…»Las aplicaciones de GPT que ofrezco… son presumiblemente de valor heurístico solamente…» Los procesos generales están modelados sobre actividades ‘sin-sujeto’ o ‘puras’, denotados por oraciones que simplemente afirman la presencia de una característica dinámica, tal como ‘está nevando’…» «…una mereología no-standard llamada ‘mereología por niveles’.»…»Una entidad de (aproximada) clase K es homeómera… si y solo si todas sus partes espaciales (partes temporales) son de la clase K…» «Una entidad E es automera… si E es una subregión espacio temporal… en donde todo E ocurre.» (De «Everything Flows,» ed. I. Dupre, por Johanne Seibt) 

La nomenclatura binomial de Linneo (la que universaliza la identificación género-especie), con tradición aristotélica, ha sido debidamente denostada, principalmente desde el siglo XX, a partir de donde toda taxonomía comenzó a ser sospechosa (con buenas razones, recogidas por Foucault después de leer «El idioma analítico de John Wilkins», de J.L. Borges, en donde la enciclopedia china hace su danza destructora de todo límite), siendo sorprendida en su tarea de simulación de asepsia universal mientras ejercía (o ejerce) la defensa (o la ofensiva) de intereses provincianas, hallazgo que hace aún más asombrosa su persistencia que requiere algunas pasos adicionales, más si la vemos hacer su reaparición esta vez mimetizada en una visión en apariencia opuesta como es el caso del abordaje que pretende prescindir de sujetos y de cosas, otorgando existencia solo a procesos sin cuerpos, generando un nuevo problema, como si el escape de un laberinto estuviera por siempre condenado al sufrimiento de Dédalo con la invención fallida de las alas que llevaron a su hijo al sol, obligando a una nueva red entomológica para el humo en el que todo se ha convertido, usando novedosas mereologías para una heurística que no se rinde en la búsqueda de resultados, dejando una vez más al descubierto cierta disparidad esencial cuando se procura traducir filosofía en ciencia o ciencia en filosofía (en el primer caso, extirpando y desechando las conceptos que no sirven, en el segundo tomando fundamentos que no necesita), forzando una separación inventada que nos persigue sin que podamos librarnos de la maldición de lo útil.