

La comodidad de la estadística
«Lo que era frío pronto se calienta, y el calor pronto se enfría. Así que la humedad se seca y las cosas secas se ahogan. Lo que estaba esparcido se junta. Lo que se juntó se desmorona.» (Heráclito)
Destinados como estamos a simplificar para eliminar variables – nuestro sentido común y nuestra ciencia se basan en puras correlaciones de fenómenos en «batch» agrupados arbitrariamente, en la esperanza que el hábito no nos abandonará en el futuro (la corta duración de nuestra existencia nos garantiza cierta seguridad en la forma de leyes que no tienen testigos durables por el tiempo suficiente para desenmascar su potencial endeblez, que en realidad a nadie interesa, con la excepcion de aquellos que no pueden dejar de buscar esa quinta pata que tampoco garantiza nada) – ,nos abalanzamos a conclusiones rápidas (una de las formas de fingir sabiduría), y en la avidez por el conocimiento que nos promete dominio, desatamos la más impotente ignorancia, esa que deja de lado la angustia de la superposicion – lo único que busca desesperadamente la libertad – por la comodidad de lo socialmente aceptable.
«La mente, para pensar en el acuerdo que se tensa contra sí misma, necesita fuerza, como lo hace el brazo para tensar el arco o la lira. De la tensión de ligar los opuestos surge la armonía.» (Heráclito)