La creación inexplicable

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La creación inexplicable

«La uniformidad a lo largo de la ruta histórica aumenta el grado de conformidad que esa ruta exige del futuro. En particular, cada ruta histórica de ocasiones similares tien­de a prolongarse, debido al paso de la herencia uniforme derivable de sus miembros.»…»Todas las cosas reales son sujetos, cada uno de los cuales prehende el universo del que emerge. La acción creativa es que el universo siempre se convierte en uno en una unidad particular de auto-experiencia, y por lo tanto sumando a la multiplicidad que es el univer­so como muchos.»…»Locke no cuenta con una doctrina esen­cial, a saber, que la doctrina de las relaciones internas hace imposible atribuir «cambio» a cualquier entidad real. Cada entidad real es lo que es y tiene su status definido en el universo determinado por sus relaciones internas con otras entidades reales.»Cambio» es la descripción de las aventuras de los objetos eternos en el universo en evolución de las cosas reales» (De «Process and Reality», por A. N. Whitehead)

La física, escudada en la «seriedad» de su materia, susten­tada en la dificultad de su matemática que oficia de testimonio – para aquellos que la esgrimen – de la razón por la que la metafísica debe ser desterrada por completo si es que queremos perpetuar la senda del domi­nio (la metafísica ofreciendo inevitablemente su flanco más vulnerable en una verborragia que es su defecto y su virtud), mas que probado en los resultados de labora­torio, evidencia celosamente ocultada porque la razón de su éxito es la que abre la compuerta de su fracaso que eliminaría de raíz su desprecio a lo impreciso, a saber, su irremediable necesidad de simplificación (teorema binomial, continuida de espaciotiempo, etc, que subestima la influencia de muy pequeñas cantidades en su necesidad de reducir para analizar) que solo puede ser aplicado a sistemas arbitrariamente definidos como lineales (al fin del día, dependiendo del capricho de la linea punteada, todo finaliza en caos), destruyendo de una vez por todas ese halo de privilegio auto-detentado, declarando la liber­tad para pensar (hay aquí un aroma a explosión del sujeto supuesto saber que en realidad se reconstituye per­manentemente, como un cyborg de aluminio), aprovechada por Whitehead para no avergonzarse del palabrerío cien­tíficamente inútil y postula una metafísica que pueda explicar el cambio (no es un detalle menor que la interrelación no puede por sí misma justificarlo – las inter­relaciones desembocarían en un universo rígido, como una red cuyos nodos carecen de grados de libertad) a partir de esa «acción creativa» que por detrás de las leyes que defienden un reinado que nosotros mismos le hemos concedido , conecta cada nueva prehensión con el amanecer de un nuevo universo, en una auto reflexividad que recuerda al conjunto de todos los conjuntos que no son miembros de sí mismos.