Corazón y mente

Screenshot
Screenshot

Corazón y Mente

«De repente la trigonometría tenía consecuencias ingenieriles: bastante antes que la tangente de una torreta vertical cercana divergiera al infinito, el torque aplicado a los dientes del engranaje los romperia. Feynman se encontró a sí mismo conducido a un abordaje matemático que nunca había considerado, la manipulación de raíces funcionales, ..» Las fabricantes de la bomba se regocijaron y se emborracharon. Ellos celebraban la cosa, el dispositivo, el artefacto. Ellos eran individuos inteligentes. Después de dos años en este desierto marrón ellos habían convertido algo de materia en energía…» Acostumbrados a pasar sus días en un mundo mayormente mental, los teóricos había transpirado sobre problemas embrollados que ellos podían tocar y oler.» (De : «Genius: The Life. of R. Feynman», por J. Gleick)

Como si todo estuviera sujeto a un dilema inescapable (consecuencia del privilegio otorgado a la lógica clásica, omnipresente aun disimulada), la música ofrece su costado problemático cuando se postula la necesidad de «entenderla», generando a su vez la separación entre lo erudito y lo popular, haciendo depender en el primer caso a las emociones de ciertas abstracciones (que clase de género? que movimiento? que forma?) que a su vez se subordinan a métricas demasiado occidentales (la proporción de un semitono es de 2 elevado a 1/12) que retoman en su habitualidad en la forma de afectos (por qué un acorde menor es melancólico?), traduciendo un ida y vuelta que atestigua una total interdependencia que no permite ser desanudada (secuencia abstracción-emoción-abstracción-etc, que recuerda la serie sin fin de Marx Capital-mercancía-Capital, series que presentan el inesperado y diametral cambio que se produce con solo comenzar la serie en el otro término – en este caso, el pasaje brutal de una economía a otra), que a su vez introduce una nueva duda (concatenadas todas a la manera abismal de caballos de Troya dentro de caballos de Troya sin fin) sobre la simpleza de lo popular (menos polifonía, más repeticiones, menos variaciones capaces de ser capturadas por el entendimiento en el supuesto paso previo) que, imprevistamente pone en escena la misma imprescindible secuencia, con el súbito aporte redoblado de la mente que debe viajar sin la ayuda de espasmos externos (como podría emocionarnos una simple nota pedal?), en una dialéctica supersónica que convierte el regocijo de los científicos admirando los efectos de sus cálculos en una injustificada y peligrosa inocencia.

«More powerful than all dust. Once I was Heracles

Más poderoso que todo el polvo. Un vez fui Hércules

Or Samson, strong as the pillars of the seas.

O Sansón, fuerte como las columnas de los mares.

But the flames of the heart consumed me, and the mind

Pero las llamas del corazón me consumieron, y la mente

Is but a foolish wind,»

No es mas que un viento tonto

Heart and Mind – Edith Sitwell – Corazón Y Mente