

El precio de la ayuda
«La interacción dinámica debe estudiarse como un proceso extendido temporalmente. Por ejemplo el icónico trabajo de Celia Moore sobre el desarrollo sexual en crías de rata macho, el desarrollo sexual masculino depende de la diferente lamida del área genital de las crías macho y hembra por parte de la madre. Pero esta respuesta de la madre hacia las crías macho depende de las diferencias en su orina, que son el resultado de procesos anteriores de diferenciación sexual. La presencia de esta influencia ambiental es una alimentación prospectiva de las etapas anteriores de desarrollo en la cría misma.»…»Los recursos que componen un sistema de desarrollo pueden dividirse en tres: el genoma, el epigenoma (las modificaciones químicas del ADN que se transmiten a través de la meiosis), y el nicho de desarrollo…». Necesita decidir donde termina un proceso de desarrollo y comienza el siguiente.». «La intuición de Agar que un proceso organísmico está unido por su ‘meta subjetiva’ o telos» (De «Everything Flows», ed Dupre, por Griffith)
Visto desde cierta distancia – la perspectiva acá actúa a la manera de una selección de nivel de atención (¿no será esta posibilidad siempre abierta lo que da la chance de intentar más palabras cuando parece que ya están absolutamente agotadas, de la misma manera en que siempre estará garantizado un geiser de música surgido de la imposibilidad que ofrecen escasisimas notas?) -, se puede atestiguar un perpetuo flujo y reflujo sobre acertijos que destilan eternidad (¿no habrá lugar para pensar que era justamente estos espacios que Platón señalaba en lugar de ideas para ser copiadas en distorsión?,¿no es la ignorancia de Sócrates, la imposibilidad de aprender de Meno, solo algunos ejemplos de intuiciones expuestas para ser recorridas de polo a polo?), absorbiendo disputas que se contrabalancean (¿esfuerzo a lo Confucio o Wu Wei a lo Zhuang Tze?, ¿aprender o desaprender para ser ético?), idas y vueltas que no se agotan, como en el caso de lo innato y lo adquirido, base para la controversia entre la diversidad queer y la determinación genético-meiótica que no admite el despido del sentido común, el que ve en la conformación material de los sexos la prueba irrefutable de su verdad (materialidad que Judith Butler, entre otras, se encargó de diluir en la mediación irremediable de lo social — lo que genera un nuevo problema, poniendo en la raíz de la elección a un otro que por definición siempre nos reemplaza (el deseo es, desde el momento en que nos independizamos, paradójicamente, el deseo del otro —), bandos que no advierten su inclusión en una dialéctica sin síntesis, en la metonimia que puede extraerse del fenómeno entremezclado referido por Moore, encadenando lamida →conformación de sexo (epigenoma/nicho desarrollo) →orina (genoma) → lamida → etc., desembocando una vez más en un momento de decisión que ponga fin al mareo, ahora en la forma de telos, que nos ayuda a salir del embrollo al precio de una nueva amputación.