El sueño de Feynman

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El sueño de Feynman

El (Maupertuis) y sus sucesores, y especialmente Joseph Louis Lagrange, mostraron que el trayecto de objetos en movimiento, son siempre, en un sentido especial, el más económico. Ellas son los trayectos que minimizan una cantidad llamada acción – una cantidad basada en la velocidad del objeto, su masa y el espacio que atraviesa … Era como si Dios – un Dios parsimonioso – estuviera después de todo, dejando su sello… » En cualquier particular momento  la acción podría aumentar o caer, pero cuando la pelota arribaba a su destino, el trayecto que habia seguido sería siempre el trayecto por el cual la acción total era la menor.».. «La pelota parece elegir su trayecto… «… “En otro sueño, Arline venía por el metro para visitarlo en Boston. Ellos se encontraron y Dick sintió una ola de felicidad. Había pasto verde, el sol brillaba, ellos caminaban y Arline dijo, «Podríamos estar soñando?» «No, señor,» replicó Dick,»no, esto no es un sueño» (De «Genius: The Life and Science of R. Feynman”, de J. Gleick)

La ley de Boyle enn termodinámica nos habla de la relación inversa de la presión y el volumen a temperatura constante (de paso, esta sospechosa dependencia de la termodinámica a su confinamiento en sistermas cerrados – incluyendo el extendido concepto de entropía, nacido en el desempeño de los motores – es la que le hizo pensar a J Barbour en la posibilidad de otros caminos en la física), dejando casi inadvertido por las repercusiones de su éxito – que indudablemente nos paraliza en el miedo al ridículo que surge en toda crítica al postulado progreso – su condición de estadística, que le impide hablar de lo que pasa en cada molécula del gas y en cada átomo y en cada quark (y podríamos ir en abismo en la teoría standard con una proliferación de partículas que sólo vislumbra su fin con la desaparición de la materia en manos de las campos que ofrecerán una victoria pírrica, desplazando infinitudes), desnudando de un solo golpe la imposibilidad de esas explications holísticas de los que han advertido regularidades en tubos de ensayo (o en baboons, para el caso, lo mismo), frente al inconcebible mapa de to Real, ese que debería ofrecer correspondencia punto a punto, desprovisto de conceptos (esos de los que carecía el pobre Funes de Borges), a su vez imposible (lo Real más el mapa que lo duplica generaría un nuevo Real y de ahí al infinito), que finalmente daría. testimonio del provincianismo de las leyes que incluyen a la mínima acción, dejando a la deriva al Dios determinista y abriendo la duda de si es Feynman el que sueña a Arline o al revés.