

La consciencia solitaria
» Por qué Aquiles supera a la tortuga? Porque cada uno de los pasos de Aquiles y cada uno de los pasos de la tortuga son actos indivisibles en la medida que son movimientos, y son diferentes magnitudes en la medida que son espacio: entonces esa adición pronto dará una mayor longitud para el espacio atravesado por Aquiles que la que se obtiene sumando el espacio atravesado por la tortuga y la desventaja con la que comenzó.» …»… introducir esta velocidad en los cálculos es simplemente utilizar un medio conveniente para anticipar una simultaneidad… pero va más allá de su provincia cuando afirma reconstruir lo que ocurre entre dos simultaneidades.» (De «Henry Bergson Premium Collection»)
Estamos a un tris de caer una vez más en la trampa de acudir a la ciencia – sobre todo a desarrollos contemporáneos que tienen para nosotros el brillo de lo irrefutable (¿quien puede discutir los experimentos actuales del acelerador de partículas? – ni siquiera, podríamos decir, ningún funcionario de esa maquinaria, impedido, como lo estamos todos, de manejar todas las variables que lo gobiernan a un tiempo), olvidando (¿ será un olvido producto de represiones que no dominamos o mucho mas simplemente, el deseo de una vida más reposada?) que la misma seguridad era ostentada por los defensores del flogisto (que dicho sea de paso debe su obsolescencia solo a su incapacidad de estar incluida en un sistema capaz de manipular con mas extensión la realidad), y quizá podríamos intentar desligarnos de la aspiración apodíctica para demorarnos en la imaginación poética que la ciencia encierra en cada una de sus incompletas teorías algunas de las cuales niegan la existencia medible del tiempo, recargando al universo con la simpleza de una geometría eterna (Julian Barbour) gobernada por la distancia entre puntos que no entiende de duraciones o la misma relatividad que niega la posibilidad de simultaneidad (debemos fijarla arbitrariamente si queremos hacer cálculos en un universo de al menos 4 dimensiones) generando la posibilidad de un tiempo unico para cada punto considerado (¿y cual es el tiempo en el que habita un cuerpo compuesto por puntos todos ellos influenciado de una manera singular por su entorno, solo disciplinado por la autoridad del promedio?), abriendo la chance de la duración bergsoniana, únicamente factible si aceptamos la imposibilidad de sus comparaciones (¿cómo podríamos comparar lo que no se puede medir?), dejándonos aislados en el transcurso de nuestra inhóspita consciencia.