La demora

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La demora

«De hecho, la vida que evoluciona en la superficie de nuestro planeta está unida a la materia. Si fuera consciencia pura, a fortiori si fuera supra consciencia, sería pura actividad creativa.»… «Incapaz de detener el curso de los cambios materiales hacia abajo, logra retardarlos.» (De «Henry Bergson Premium Collection»).

Qué es la filosofía, es una pregunta recurrente contestada tendenciosamente (a cada quien que se le pregunte, contestará «básicamente, lo que yo hago»), para algunos definida como la ruta para sacar a la mosca de la botella – es decir, con la misión de aclarar lo que las palabras supuestamente dicen, tarea ardua si las hay, con el compromiso de dudoso éxito de desambiguar lo indesambiguable -, para otros la creación de conceptos, o sirviente de las ciencias en su capacidad de detectar desvíos de la lógica (qui­zás esta última misión la haya definido a partir de un malentendido en sus orígenes), y – no podía ser de otra manera – debemos confesar lo que de todas maneras nos atraviesa en cada escrito, esto es, su definición a partir del deslumbramien­to de la prosa/poema, performativa en sus señalamientos que se nos aparecen como metá­foras escondidas (quizás es su naturaleza el permanecer ocultas para tener efecto), tomando como ejemplo este párrafo decididamente incomprobable (por lo tanto aliado del provincianismo de la ciencia) de la maravillosa imagen de la materia como retardo de un flujo ciego (aunque en otros párrafos encontramos cierto aroma teleoló­gico, preferimos leer línea a linea -¿no es la forma de despertar nuevas ideas sin yugo de la obligación a ligar la parte con el todo, dando libertad de la ubicación de la línea punteada que contiene lo que nos atrae?), que tiene la particu­laridad de eliminar de un plumazo el dualis­mo – un tanto incomprensible, como todo dualis­mo a la hora de vernos en el apuro de relacionar los 2 ámbitos, cualesquiera sean – porque encon­tramos el mismo fenómeno en la demora que la vida también precisa en cualquier terreno (¿no es en la demora en una frase, objeto, palabra, nota musical, en donde es posible iluminarnos?), como si aquel flujo desenfrenado precisara revolverse sobre sí mismo para cegarse en su propio esplendor.