La ley y su propia abolición

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La ley y su propia abolición

​​“La esencia del cambio no consiste simplemente en la mera variación de las cosas, sino más bien en el hecho que en la misma parte del espacio hay ahora una cosa y luego otra, y en un mismo punto del tiempo hay aquí una cosa y allí otra: solo esta limitación recíproca del espacio y del tiempo el uno por el otro da significado, y al mismo tiempo la necesidad, a una ley, según la cual el cambio debe tener lugar.” (De “Works of Arthur Schopenhauer”, por Arthur Schopenhauer)

​Como pasa con la mayoría de los filósofos, la proporción entre lo que se habla de Schopenhauer y lo que es leído en profundidad es extremadamente alta (y no es sorpresa, si entendemos la necesidad de los tiempos que corren de hacerse rápidamente con el objetivo de facilitar alguna manipulación — es decir, es difícil encontrar a alguien perdiendo el tiempo leyendo un libro completo que no le servirá para nada), y quizás sea por eso que casi no se describe el hallazgo de Schopenhauer (y por supuesto no faltarán los que lo referencien a Kant y los más avisados, a los Upanishads, pero aquí, una ​vez más, nos encontramos en las antípodas del progreso, en donde jamás encontraremos un ladrillo sobre otro) cuando nos refiere al espacio y al tiempo como cómplices de la ilusión del mundo fenoménico (ilusión que a diferencia de la Maya hindú no se pretende atravesar), explicando el movimiento (de otra manera inexplicable — basta pensar en Aquiles y la tortuga), que a la vez provoca la construcción conjunta de sujeto y objeto (ya no habrá lugar para el idealismo o el materialismo, tomado como oposición entre lo que hay aquí adentro y lo que hay allí afuera), inundándonos del principio de razón suficiente (sin duda, nuestra supervivencia está atada a la causalidad producto de aquella conjunción — como comprobación dolorosa bastaría cortarse un dedo de la mano) que a la vez en cada paso no hace vislumbrar el fantasma de una grieta que sin proponérselo, es ajena a la misma ley que sin embargo está en la base de su misma posibilidad.