

La magnífica amnesia
“Sesgo y revisión. El sesgo se refiere a la formación de anticipaciones y preferencias a través de experiencias previas, y las revisiones son procesos en los que estos sesgos son corregidos continuamente.”…”Sesgos perceptuales introducidos por el procesamiento de arriba hacia abajo. Lo que percibimos con la ayuda de nuestros sistemas sensoriales es multicapa y multiprocesual: la percepción depende de una combinación de señales con otras indicaciones sensoriales, experiencias previas y expectativas sobre los tipos de opciones que esta señal ofrece.”…”Para generar tal modelo, el cerebro opera mediante dos mecanismos complementarios y simultáneos de procesamiento de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba.”…”El producto final de la percepción no son los perceptos, es el proceso perceptual continuo. De hecho, no hay tal cosa como la percepción ingenua.”…”Sin embargo, la anticipación no es un mecanismo homogéneo. Es una capacidad de procesamiento que comúnmente se asocia con una variedad de mecanismos cognitivos fundamentales, como la inferencia y la toma de decisiones, la predicción y el aprendizaje, la memoria y la formación de creencias. Cada uno de estos procesos presenta su propio caso de caja de Pandora.” (De Everything Flows, ed. Dupre, por Barwich)
Con el publicitado éxito de la IA (potenciado por su llegada masiva a las redes que ella misma maneja, de momento monetizando los avances para sus coyunturales dueños), se asiste a una compleja interacción entre sus modelos y los del cerebro humano (que se sigue resistiendo a su desciframiento), extrapolando imaginaciones en un juego de raros espejos deformados, que inicia su loop con una intuición fuera de toda confirmación (sería bueno remarcar que antes de los avances geométricos de las redes neuronales de los 80, la investigación se centraba en reglas y lógicas de algoritmos, creyendo también copiar la cabeza humana), que debe su continuación en el tiempo hasta el próximo paradigma (que podría relacionarse, por ejemplo, con repensar las razones por las cuales las redes neuronales artificiales consumen 2700 millones de vatios vs los increíbles 12 vatios del cerebro — una pista de que algo debe estar mal en el punto de salida), siempre disponible gracias a esa caja de Pandora que cada uno de los procesos identificados ofrece (y en la convicción de su arbitrariedad y limitaciones compulsivas para hacerlos manejables), modelos que pueden aprovecharse para expandir sus metáforas como cuando aparece la memoria como uno de los condimentos de una percepción distorsionada a priori, ajena a toda simpleza — más allá de la controversia del mundo “allá afuera”—, desnudando una diferencia esencial en su acceso, con la IA con acceso infinito, conformando una suerte de potencial Funes borgiano, con la descripción del transcurso de 24 hrs en equivalentes 24 hrs (lo que conformaría un nuevo dilema de bucle infinito), en oposición a la recuperación caótica, pletórica de baches que, además de conspirar con la eficiencia soñada, da una pista de su intervención artística, participando en el amasijo del desenvolvimiento de lo Real para dar paso a la gracia con una magnífica amnesia.